¡Llora conmigo!, ¡grita conmigo!... ¡VIVE conmigo!
Desahoga tus penas con mi pañuelo blanco, ahoga tus miedos, complejos, recuerdos, nervios... Pero nunca digas que estas solo porque yo siempre estaré a tu lado. No te pintaré una sonrisa, crearé miles de sonrisas en tus hermosos labios, yo solo quiero vivir una vida real y no soñada, ¿qué me dices?.
Todo se puede lograr o al menos intentar, deja de comerte el coco, deja de llorar, cómete el cruel mundo y por cada día que pase, plántale una flor, muéstrale una sonrisa. Deja que el tiempo te regale momentos inolvidables, que la gente que de verdad te aprecie y te quiera tal y como eres te haga reír otra vez. No te dejes llevar otra vez por la mentira, no te conformes con lo que tienes, gana la partida. No seas tan humilde y siéntete orgullosa de tus actos. Deja de mirar la pared. Deja de aporrear el espejo y cortarte con sus filos. Por una vez, sé tú misma. Por lo menos inténtalo y sé valiente... Siente su dulce respiración y maldice por cada día que quizás le hiciste sufrir, contempla cómo ver la perfección de lunes a viernes es posible.
Pero sé tú misma.